El propietario del grupo de comunicación estimó hace escasas semanas que era necesario despedir a varios trabajadores, aprovechando las vacaciones veraniegas, una circunstancia de la que acusaban como culpable al Gobierno de Canarias. Los empleados, a día de hoy, no han recibido comunicación formal del estado de las cuentas de la entidad, ya que sus responsables continúan dilatando la entrega, por lo que viven en una continua incertidumbre.
En esta ocasión, la empresa ha decidido despedir a un empleado encargado de las retransmisiones deportivas a pie de campo. Una iniciativa que nace poco después de anunciar que Radio El Día iba a volver a realizar el seguimiento al C.D. Tenerife, cuando hacía unas semanas la empresa se había negado a realizar tal servicio. Esta forma de actuar, plagada de arbitrariedades y cambios de rumbos, no hace sino crear ansiedad a los trabajadores. UPCC entiende que el propietario del grupo de comunicación actúa conforme a sus impulsos y ni siquiera él sabe el futuro que quiere para su empresa.
